Y me digo: ¿Qué guardas pensamiento,
sino una lucha contra el Enemigo?..
Que aquí, soñando, nadie va conmigo;
sólo mi fe, mi solo entendimiento.
Es una lucha de temperamento
en que se agita el corazón testigo;
sé bien que es el cristiano amor abrigo,
y espada abrasadora el mandamiento.
Bastantes cosas son que hacen la guerra
en mi interior; y son muchas batallas
perdidas, y las muertes, ¡tantas son!
¡Y cuán se duele el alma cuando yerra!..
Sólo el amor me amparará en mis fallas,
sólo el amor, con Cristo en comunión.
19/04/2003